Pulcinella
En último, Polichinelas (Pulcinella) representa el personaje
mas original del Belén Artistico Napoletano, una máscara
teatral napolitana cuyos orígenes se pierden en la noche
de los tiempos (XV siglo).
La tesis más fidedigna atribuye la paternidad de la mascara
a un napolitano que vivió durante el año 1400, al
cual se le había atribuido el apodo de Pulliciniello, diminutivo
de pullicino (polluelo).
Por esta razón G. Tiepolo y P. Fabris, durante el siglo
XVIII, hipotizaron que Polichinela nació de la misma forma
de un polluelo, y lo pintaron niño que sale de un uevo.
El arte de Polichinela estaba caracterizado por una disponibilidad
extrema y por un actuar con absoluta y aparente indiferencia,
pasando por los casos más difíciles y complicados
como si no tuvieran importancia. En cualquier situación
Polichinela conseguía siempre salvarse con la palabra justa
con la misma ausencia invisible que era propia de su naturaleza,
o con una reserva que le impedía comprometerse hasta el
fondo, cualquiera que fuera el papel que le tocase desempeñar.
Vil o valiente, triste o alegre, descontrolada o comedida, sabia
o ignorante, astuta o boba, honesta o ladrona, son sólo
algunas de las infinitas caras que se mezclan y funden en el mismo
personaje.
También por estos motivos la figura de Polichinela ha asumido
el papel de amuleto contra la tristeza de la vida, uniéndose
perfectamente al carácter fatalista del pueblo napolitano..
La máscara napolitana tuvo una gran difusión y innumerable
iconografía por parte de artistas en su mayor parte extranjeros
(además del veneciano Tiépolo, también figuran:
Pablo Picasso, Muller, Morner, Duclere, Lindstrom y otros muchos).